inolvidables

Inolvidables

Inolvidables joyas del pasado con óperas y recitales únicos  procedentes del archivo histórico de RTVE

Madrid, Spain Ver Dirección
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Federico Montero Hita Ver Director
1956
Ópera
Inolvidables
Varios autores
Alfredo Kraus, Rossini, Donizzeti, Mozart, Verdi, Bizet

En una época marcada por las prisas y la necesidad de alcanzar inmediatamente las más rápidas metas, Alfredo Kraus supo instalar la prudencia y la mesura entre sus objetivos. La inteligencia comienza con el descubrimiento de su capacidad vocal, sigue con la elección del oportuno repertorio y termina con la controlada distribución de sus posibilidades. La coherencia de su trayecto profesional es determinante. De casi 40 roles operísticos, unos veinte bastan para cimentar su leyenda, todos cantados en italiano o francés y, por lo tanto, pertenecientes a estos repertorios. Personalidades juveniles, apasionadas y proclives al sentimiento amoroso, entidades que facilitan las mejores armas de su canto: la elegancia, la flexibilidad, la fluidez, la espontaneidad, la transparencia del sonido, la sutileza y la facilidad de ascensión al registro agudo, cualidades mantenidas impolutas, con los lógicos cambios aportados por la edad, a lo largo de su dilatada carrera.

Kraus nos impresiona por muchas razones, pero especialmente por la característica calidad tímbrica, la fantasía del fraseo, la exhibición de sus regulaciones, la naturalidad de su legato y la perfección de la línea.

Fernando Fraga 

Ópera
Inolvidables
Jules Massenet
Ramón Vargas,Enrique Baquerizo,Jean-Philippe Courtis

Massenet supo en este drame lyrique en cuatro actos que es Werther recoger ejemplarmente los recursos definitorios de tal género. La utilización de argumentos célebres, como en este caso la novela de Goethe, publicada en 1774, originaba un repertorio que no estaba tanto asentado en la creación de personajes fuertemente caracterizados entre los que se establecieran relaciones dramáticas, como en el verismo, cuanto orientado al hábil manejo de las imágenes previas que tales tramas suscitaban en el público, de modo que la obra se convertía en una antología de episodios o ilustraciones, altamente elaboradas, en las que los valores estrictamente musicales primaban sobre los teatrales. La desesperación romántica del héroe goethiano, que se suicida por un amor imposible, queda suavizado por el libreto de Blau, Milliet y Hartmann, que lo conducen a la cotidianeidad y límites sentimentales propios de la pequeña burguesía. Massenet recrea admirablemente ese ámbito. El canto se adapta con perfección a las peculiaridades y acentos de la lengua francesa para lograr la máxima naturalidad del discurso, y la melodía fluye así suavemente, sin complicaciones armónicas y con un tratamiento tímbrico límpido y cuidadoso que proporciona una siempre mesurada expresión a los sentimientos de los personajes, a los que se asocian también diversos motivos, sobre los que progresa la obra. Junto a la brillantez y maestría de las arias del protagonista, como “Pourquoi me réveiller”, habría que destacar la gran escena de Charlotte al comienzo del Acto III.