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Fatma Said y Kunal Lahiry

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1h 38 min
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¿Qué es exótico y qué es exotismo? En una especie de fiebre estética, el exotismo impregnó el arte a finales del siglo XIX y principios del XX: influyó en la decoración, en la moda, en la arquitectura… y también en la música. Bizet con Carmen, Verdi con Aida son dos ejemplos musicales conocidos que corresponden bien al programa cuidadosamente confeccionado por Fatma Said y Kunal Lahiry, ya que este se centra en Egipto y España. La estética de estos dos países ha parecido -aunque ahora- muy exótica a ojos centroeuropeos y ha influido mucho en la propia estética del exotismo.

 

Sin embargo, Said -de origen egipcio- y Lahiry -de origen indio- se acercan a estos países para conocer la identidad. Comienzan el programa con la bella pero alejada visión de oriente de los compositores franceses de finales de siglo -Ravel, Bizet, Gaubert y Berlioz- para pasar después a compositores contemporáneos egipcios. Lo mismo hacen con España, aproximándose al país a través de las Siete canciones populares españolas de Falla, de enorme popularidad entre el público pero siempre bajo la sombra de un folclore algo estandarizando, para pasar después a las canciones compuestas por Lorca de más profundidad identitaria.

 

*Disponible hasta el 12 de junio de 2021

Fatma Said, soprano

Kunal Lahiry, piano

 

Programa


I

Maurice Ravel (1875-1937)

Shéhérazade

Asie / La flûte enchantée / L’indifférent

 

Philippe Gaubert (1879-1941) 

Le Repos en Égypte

 

Hector Berlioz (1803-1869) 

Zaïde

 

Georges Bizet (1835-1878) 

Adieux de l’hôtesse árabe

 

II

Manuel de Falla (1876-1946)

Siete canciones populares españolas

Paño moruno / Seguidilla murciana / Asturiana / Jota / Nana / Canción / Polo

 

Isaac Albéniz (1860-1909)

de Iberia – Libro I

Evocación / El Puerto

 

Federico García Lorca (1898-1936)

de Canciones antiguas españolas

Anda jaleo / Nana de Sevilla / Sevillanas del siglo XVIII

 

Manuel de Falla 

Tus ojillos negros

 

Sherif Mohie El Din (1964)

Tres canciones egipcias

Lluvia / El río seguirá / Contra quien

 

Najib Hankash (1904-1977) 

Ateni nay wa ghanni

CONTENIDO RELACIONADO

Ópera
Arena di Verona
Georges Bizet
Henrik Nánási, Franco Zeffirelli

Cien años antes de esta función, la apasionada e impresionante ópera de Bizet, Carmen, se presentó por primera vez en el Arena en Verona.

 

Frente al imponente telón de fondo del anfiteatro romano, la opulenta producción de Franco Zeffirelli es dirigida por Henrik Nánási e interpretada por un elenco internacional de excelentes cantantes: Ekaterina Semenchuk en el papel principal, Irina Lungu como Micaela, Carlo Ventre como Don José, Carlos Álvarez como Escamillo.

 

Con la colaboración de Naxos

 

Conciertos
Escuela Reina Sofía
Isaac Albéniz
Luis Fernando Pérez, Izem Gürer

No hay muchos pianistas que tengan la capacidad técnica y la musicalidad que se requieren para interpretar Iberia de Isaac Albéniz, una de las cumbres del arte pianístico universal. El madrileño Luis Fernando Pérez, que se hizo pianista con Dmitri Bashkirov en la Escuela Reina Sofía y trabajó intensamente también con Alicia de Larrocha, es uno de ellos. Es al autor de una magnífica edición de Iberia que la Escuela le encargó y está a disposición de todos. Es autor, también, de una grabación que está en la primera fila internacional de las iberias. Tanto como de Albéniz, Luis Fernando Pérez es un consumado intérprete del gran repertorio.

 

Las doce impresiones que integran los cuatro cuadernos de Iberia, son excepcionales no solo por su luminosidad y su carácter evocador, sino por su definición de un pianismo nuevo —y extremadamente difícil para el intérprete— en el que, a la manera del flamenco, el ornamento melódico y, sobre todo, armónico tiene una presencia exuberante y acaba alcanzando un valor estructural.  El Albaicín, impresión del popular barrio granadino, es la primera pieza del tercer cuaderno de Iberia y es también el asunto de esta clase magistral que Luis Fernando Pérez da a Izem Gürer, alumna del profesor Bashkirov en la Cátedra de Piano Fundación Banco Santander de la Escuela. La facilidad con que esta joven pianista turca asimila las explicaciones es prueba de que la música no conoce fronteras y de que, pese a todo su idiomatismo y su acento español, Iberia tiene la universalidad propia de las obras maestras y es accesible, por lo tanto, a grandes pianistas de cualquier procedencia.

Ópera
Teatro Real
Isaac Albéniz
José De Eusebio, John Dew

Nos encontramos en las cercanías de la catedral de San Pablo en Londres, en su lado Este, poco antes del amanecer. Se oye el canto de los monjes dentro de la catedral. Cerca de un muro de la misma, un bloque de mármol, con una lujosa espada insertada en ella. Merlin saluda al día de la Navidad con una petición: que Arthur sea coronado Rey de Inglaterra antes de que acabe el día. Nivian, esclava sarracena que, junto a sus hermanas, seduce a los Gnomos para que Merlin les arrebate su oro, ruega a éste que, en cuanto el Rey sea coronado, cumpla su palabra y las libere. Merlin amenaza con mayores tormentos a Nivian si cuenta sus planes a Morgan le Fay. 

 

El generalizado reconocimiento de Isaac Albéniz -nacido en Camprodón, Gerona, el 29 de mayo de 1860, y fallecido en Cambo-les-Bais el 18 de mayo de 1909- como una de las figuras esenciales de la música española no se corresponde con el escaso interés que, hasta muy recientemente, se ha prestado al conjunto de su obra compositiva. Más allá de sus incontestables obras pianísticas, y en especial de esa magna página de la historia de la música que es Iberia, prácticamente todo era desconocimiento. Como si Albéniz hubiera tenido que pagar su voluntad de vincularse con las principales tendencias culturales de la Europa de su tiempo, alejándose de esos márgenes siempre estrechos y domésticos de un país que le hizo escribir aquella frase atravesada de indignación y dolor: “He decidido ignorar lo que pasa y lo que pasará en España”. Así, esa estética nacionalista a la que tradicionalmente se ha asociado su lenguaje, estimulada por sus estudios con Felipe Pedrell, se apoyó en una trayectoria de esencial dimensión cosmopolita.

 

El estreno escénico (en mayo de 2003) de una partitura operística de la magnitud de Merlín de Albéniz, un siglo después de su composición, constituye, simultáneamente, un acontecimiento que debe ser celebrado y un serio motivo de reflexión. Sin duda es un auténtico privilegio asistir, tras los distintos avatares, interpretaciones parciales y general desinterés, a la primera representación completa de uno de los más ambiciosos proyectos de Albéniz.

Conciertos
Escuela Reina Sofía
Isaac Albéniz
Luis Fernando Pérez, Izem Gürer

No hay muchos pianistas que tengan la capacidad técnica y la musicalidad que se requieren para interpretar Iberia de Isaac Albéniz, una de las cumbres del arte pianístico universal. El madrileño Luis Fernando Pérez, que se hizo pianista con Dmitri Bashkirov en la Escuela Reina Sofía y trabajó intensamente también con Alicia de Larrocha, es uno de ellos. Es al autor de una magnífica edición de Iberia que la Escuela le encargó y está a disposición de todos. Es autor, también, de una grabación que está en la primera fila internacional de las iberias. Tanto como de Albéniz, Luis Fernando Pérez es un consumado intérprete del gran repertorio.

 

Las doce impresiones que integran los cuatro cuadernos de Iberia, son excepcionales no solo por su luminosidad y su carácter evocador, sino por su definición de un pianismo nuevo —y extremadamente difícil para el intérprete— en el que, a la manera del flamenco, el ornamento melódico y, sobre todo, armónico tiene una presencia exuberante y acaba alcanzando un valor estructural.  El Albaicín, impresión del popular barrio granadino, es la primera pieza del tercer cuaderno de Iberia y es también el asunto de esta clase magistral que Luis Fernando Pérez da a Izem Gürer, alumna del profesor Bashkirov en la Cátedra de Piano Fundación Banco Santander de la Escuela. La facilidad con que esta joven pianista turca asimila las explicaciones es prueba de que la música no conoce fronteras y de que, pese a todo su idiomatismo y su acento español, Iberia tiene la universalidad propia de las obras maestras y es accesible, por lo tanto, a grandes pianistas de cualquier procedencia.