PROMO_GIOCONDA_LICEU
Datos
principal

La Gioconda - Liceu

Amilcare Ponchielli
listado
Ópera
3h
Italiano
FULL HD
Español
Producción

La Gioconda de Amilcare Ponchielli con la espectacular producción del director de escena, escenógrafo y figurinista Pier Luigi Pizzi. El maestro Guillermo García Calvo se estreno en el Liceu con esta ópera llena de lirismo que cuenta con un reparto de primer nivel encabezado por las soprano Saioa Hernández. Sobre el escenario les acompañarán el tenor Brian Jagde como Enzo Grimaldo, la mezzosoprano Dolora Zajick como Laura Adorno y el bajo Ildebrando D’Arcangelo como Alvise Badoero, entre muchos otros.  

 

En la Venecia del siglo XVII, Enzo Grimaldo quiere a Laura, esposa de Alvise, después de haber abandonado a la desafortunada Gioconda, hija de la Cieca, acusada de brujería. Pier Luigi Pizzi decide situar este drama en una Venecia “estilizada”, ayudándose de un “realismo poético que narra a través de estereotipos simbólicos” como el agua, la niebla, los canales, los puentes o las góndolas negras y funerarias. Una espectacular puesta en escena que en el año de su estreno en el Liceu recibió elogios como el que Roger Alier le dedicaba en La Vanguardia: “es una de aquellas óperas que tienen todos los elementos que gustan a los verdaderos amantes de la lírica, y además esta vez hemos tenido la suerte de caer en manos de un director escénico (Pizzi) que nos ha ofrecido espectáculo de calidad”.

 

Esta obra, emblemática del periodo comprendido entre la madurez verdiana y el verismo incipiente, es la partitura más celebrada de Amilcare Ponchielli. Además de la célebre “Danza de las horas” y del aria del suicidio de la Gioconda, la partitura esconde momentos de gran lirismo y sensibilidad postrománticos, así como la magistral orquestación y la escritura vocal para papeles como Laura, la Cieca, Enzo Grimaldo o Barnaba.

LA GIOCONDA

Música de Amilcare Ponchielli y libreto de Arrigo Boito
Dirección de escena Pier Luigi Pizzi
Dirección musical Guillermo García Calvo
Producción Arena di Verona, Gran Teatre del Liceu y Teatro Real

Gioconda Saioa Hernández
Laura Adorno Dolora Zajick
Alvise Badoero Ildebrando D’Arcangelo
La Cega María José Montiel
Enzo Grimaldo Brian Jagde
Barnaba Gabriele Vivianio

Orquesta Sinfónica y Coro del Gran Teatre del Liceu

CONTENIDO RELACIONADO

Ópera
Teatro Real
Giachino Rossini
Juan Diego Flórez, María Bayo, Pietro Spagnoli...

Protagonizada por un excelente elenco, con Juan Diego Flórez, María Bayo, Pietro Spagnoli o Ruggero Raimondi, esta producción de “Il barbiere de Siviglia” estrenada en el Teatro Real Madrid, el mes de enero de 2005, contó con la dirección musical del gran experto rossiniano Gianluigi Gelmetti y la puesta en escena de Emilio Sagi, Director Artístico del Teatro Real entre 2001 y 2005.

En esta producción, concebida como una ingeniosa “follie organizée”, todo se mueve, nada es seguro, incluyendo el decorado (completamente blanco), que se forma y transforma permanentemente delante del público, dando cobijo a las diferentes escenas de la ópera.

La alegría, “el salero” y el carácter extrovertido de los sevillanos es evocado a lo largo de toda la obra a través de un minucioso trabajo dramático desarrollado por los protagonistas (todos ellos excelentes actores), el coro y los actores-bailarines que participan en la ópera, tratada como una inmensa coreografía en la que danzan también el decorado y el atrezzo.

Aunque la época de la trama no esté reflejada de manera explícita, toda la escenografía remite al siglo XVIII, reflejando sobre todo ese momento de inestabilidad en el que el oscurantismo del Ancien Régime da paso a la Ilustración, asomando ya el germen de la revolución burguesa que más tarde aflorará.

El color y la iluminación se convierten en elementos dramáticos, más que escenográficos: el espectáculo está todo él concebido en blanco y negro, y sólo las apariciones de Rosina, con su rebeldía y ganas de vivir, introducen en la escena una nota de color, que borran inmediatamente los criados de Bartolo.

Finalmente, en “la tempesta” una lluvia multicolor rompe la bicromía de la escena dando paso a una progresiva emergencia de los colores a medida que se desencadena el final de la trama.

La vitalidad, el bullicio y la espontaneidad de las “gentes de la calle” andaluzas, con sus sevillanas y su gestualidad de inspiración flamenca, son fundamentales en el diseño coreográfico de la ópera, llena de sorpresas, ironía y guiños cómplices al espectador.

Ópera
Teatro Real
Gioachino Rossini
Laura Brioli, Marie-Ange Todorovitch...

El maestro Alberto Zedda y el director de escena Pier Luigi Pizzi unieron sus talentos para poner en pie una ingeniosa producción de la comedia de equívocos amorosos La pietra del paragone de Gioachino Rossini (1792-1868) estrenada el 25 de marzo de 2007 en el Teatro Real.

La pietra del paragone (La piedra de toque), estrenada el 26 de noviembre de 1812 en el Teatro alla Scala de Milán, es una de las más placenteras farsas de Gioachino Rossini. El melodramma giocoso plantea una sucesión de enredos amorosos en torno a la prueba a la que un conde somete a un grupo de mujeres para encontrar a una aspirante que sea digna de él.

Ópera
Teatro Real
Giuseppe Verdi
Annina María Espada, Giorgio Germont, Renato Bruson...

"La Traviata" es la tercera y última ópera de la denominada 'trilogía popular', que inicia el período de madurez de Giuseppe Verdi (al que también pertenecen "Rigoletto" e "Il Trovatore"), y constituye con absoluta justicia una de las óperas más queridas del compositor italiano. Está basada en la célebre novela de Alejandro Dumas hijo "La dama de las camelias", que relata la triste existencia de Marie Duplessis, célebre cortesana parisina que murió a causa de la enfermedad romántica por antonomasia: la tuberculosis. "La Traviata" lleva por primera vez a la escena operística, con un realismo sin precedentes, la desgraciada historia de una mujer víctima de la doble moral burguesa. Violetta Valéry conoce el verdadero amor en el joven Alfredo Germont, pero debe renunciar a él a petición de su padre, Giorgio Germont. Verdi puso aquí mucho de su propia relación con Giuseppina Strepponi, su futura esposa y su más fiel apoyo. La obra fue un fracaso en su estreno, el 6 de marzo de 1853 en el Teatro La Fenice de Venecia, por presentar escenas de la vida cotidiana en lugar de historias de nobles o gobernantes. En esta producción, que abrió con enorme éxito la temporada de ópera 2003-2004, Pier Luigi Pizzi ha ambientado la obra en el París ocupado por los nazis, donde los personajes tienen la sensación de vivir al día, en permanente estado de guerra, lo cual alimenta su pasión, que es lo único a lo que pueden aferrarse.

Ópera
Teatro Real
Claudio Monteverdi
Danielle de Niese, Philippe Jaroussky...

Virtud, Fortuna y Amor se disputan la primacía entre los seres humanos en el Prólogo que da entrada a la ópera más erótica del siglo XVII, L’incoronazione di Poppea, compuesta por Claudio Monteverdi a los setenta y cinco años de edad y estrenada en el Teatro dei Santi Giovanni e Paolo de Venecia en 1642.

De dicho enfretamiento dialéctico entre Virtud y Fortuna emanan pasiones arrebatadas que encarnan personajes como Nerone (el deseo desmedido), Poppea (la ambición de poder) u Ottavia (el deseo de venganza) y a las que se opone la moral estoica del filósofo Seneca y el sincero amor de Ottone. Treinta y cinco años después del experimental Orfeo, Monteverdi se suma en L’incoronazione di Poppea a las innovaciones de la ópera veneciana de mediados del XVII: ausencia de danzas y coros, orquesta reducida, exaltación de la melodía vocal. Mediante un continuum vocal que, pasando por recitativos, ariosi, canciones estróficas y ensembles, explota todos los recursos del lenguaje vocal del momento, los afectos humanos se despliegan ante nuestros oídos con una caracterización y refinamiento psicológico inauditos hasta entonces.

Primera ópera de personajes históricos y por lo tanto reales, en L’incoronazione di Poppea no se trata tanto de ver a personajes que encarnan estados emocionales, como de percibir —y escuchar— de qué forma estas emociones se manifiestan y evolucionan, nos seducen y conmueven, nos incitan a penetrar en el espacio motriz y descentrado del mundo barroco: el siempre sutil paso del recitativo al arioso y al cantabile, de la mente fría a la sangre caliente, de la razón al éxtasis, configura una dramaturgia musical de los afectos, cuyo referente es la geometría en movimiento del alma humana.