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Datos

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Roméo et Juliette - Liceu

Charles Gounod
listado

Ópera
2h 38
Francés
FULL HD
Español , Inglés
Producción

El Gran Teatre del Liceu estreno la ópera Roméo et Juliette el 14 de febrero de 2016, una coproducción entre el Liceu y The Santa Fe Opera dirigida por el británico Stephen Lawless y bajo la batuta del maestro Josep Pons. La versión operística de Charles Gounod del clásico de Shakespeare no se veía en el Liceu desde 1985 y se estrenó con un reparto encabezado por la soprano rusa Aida Garifullina como Juliette y el tenor albanés Saimir Pirgu como Roméo acompañados por la Orquesta Sinfónica y el Coro del Gran Teatre del Liceu.

 

Esta reciente producción sitúa la acción original en el contexto de la Guerra Civil de los Estados Unidos (1861-1865), una decisión del director Stephen Lawless para transportar los tiempos de Shakespeare a la época de Gounod. En palabras del propio director, la versión operística de este clásico universal “se convierte en una obra diferente y diversa que comienza a salir del molde shakespeariano y que imprime un toque francés a la fugacidad y el ingenio del original”. El director ha querido situar a los amantes en un marco mortuorio que condicionará fatalmente su destino desde el inicio de su enamoramiento.

Ópera en cinco actos

 

Música de Charles Gounod

Libreto de Jules Barbier y Michel Carré

Producción del Gran Teatre del Liceu y The Santa Fe Opera

Orquesta Sinfónica y Coro del Gran Teatre del Liceu

 

Equipo artístico


Director musical | Josep Pons

Director de escena | Stephen Lawless

 

Reparto


Juliette | Aida Garifullina

Stéphano | Tara Erraught

Gertrude | Susanne Resmark

Roméo | Saimir Pirgu

Tybalt | David Alegret

Benvolio | Beñat Egiarte

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De hecho, el amor de Desdemona por Otello se considera arte de magia. En cambio, el amor de Otello por Desdemona se considera como lo más lógico del mundo: Desdemona es tan refinada, tan blanca, tan aristocrática y tan buena cristiana que cualquiera comprende que Otello no pueda menos que amarla. Se aman, pero la diferencia direccional del amor de ambos es innegable. Y es sobre estas diferencias cómo un personaje resentido y diabólico, el alférez Iago, acabará logrando tejer su venganza contra el general Otello por no haberlo ascendido a capitán, como esperaba.

 

La venganza necesita de un resorte mínimo, porque en esencia consiste en hacer creer a Otello lo que ya cree todo el mundo: que no es posible que una dama así se pueda haber enamorado de alguien como él. Resulta por tanto muy fácil hacerle sospechar que la dulce Desdemona se ha enamorado de un hombre de su misma condición, Cassio, que el mismo Iago define como la antítesis de Otello. Y por esto, pese a que Otello tiene un alma noble, pese a que Desdemona está realmente enamorada de él, pese a que Cassio es leal e intachable, la insinuación de Iago da sus frutos y Otello realmente cree que Desdemona le engaña.

 

En el texto teatral, Shakespeare explica la acción dramática a través del tema del racismo, que es la fuerza motriz de la tragedia. Pero tanto el libretista, Arrigo Boito, como Verdi comprenden que la intensidad del drama se puede incrementar todavía más si se logra que el racismo juegue un papel menos visible y el acento se sitúe en la fragilidad de un personaje perfectamente asimilable físicamente a cualquiera de los otros; un personaje vulnerable y dominado por una turbulencia interior. Así, Verdi convierte el racismo en algo muy colateral, apenas mencionado en momentos aislados. Y eso mismo propone David Alden: Otello es un outsider, es “el otro” porque así lo siente en su fuero interno. No tiene por qué ser negro ni físicamente diferente a los demás personajes.

 

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Con semejantes antecedentes no sorprende pues que Das Liebesverbot haya sido injustamente tratada como una ópera menor del genial compositor alemán. Sin embargo, esta desconocida obra resulta interesante por muchos motivos. La prohibición de amar es una ópera que rompe con los clásicos tópicos musicales asociados a Wagner y, desde luego, muy alejada de su densidad y hondura características. Esta obra es para el joven Wagner el equivalente al Viaje a Italia de Goethe: un elogio a los aires cálidos del sur, al sol, a lo lúdico, al sexo y al hedonismo meridional.

 

Para sustentar la parte dramática de la ópera, Wagner decidió adaptar Medida por medida, de Shakespeare, obra rara vez representada entonces por considerarse inmoral. Modificando sustancialemente el argumento original, el joven compositor consiguió presentar una dura crítica al puritanismo alemán que imperaba en esos momentos. Wagner traslada la acción de Sicilia, donde un alemán, Friedrich, rígido e incapaz de comprender la joie de vivre, actúa de regente y decide disciplinar a los sicilianos prohibiendo el Carnaval, los prostíbulos, los cabarets y el amor fuera del matrimonio.

 

En cuanto a la parte musical, las influencias que se aprecian en la obra son evidentes. Wagner, en una reacción contra la “pedantería” y “erudición” que le rodea, celebra y homenajea las virtudes musicales italianas con ritmos frenéticos, líneas melódicas potentes, llenas de carácter y vibrantes, además del gusto por la repetición y las armonías directas. La admiración que sentía por compositores como Bellini y Rossini se puede apreciar en momentos en los que prácticamente cita a Il barbiere di Siviglia, o a Guillaume Tell. Encontramos también mucha influencia francesa, tanto del código de la opera comique, como de las grand operas más características de la época como La Muette de Portici, de Auber y Robert le Diable, de Meyerbeer.

 

Otro punto interesante a destacar en esta ópera es que en su partitura ya se puede apreciar lo que será el futuro Wagner. Hay mucho de Lohengrin en ella, y el personaje de Pontio Pilato es un claro precedente de Mime. Además, La prohibición de amar es la primera vez que Wagner utiliza de forma estructural la técnica de leit motiv, especialmente el motivo de la prohibición de amar decretada por Friedrich, que reaparece a lo largo de la obra, ya sea de forma solemne o irónica.

 

En definitiva, estamos ante una obra poco conocida pero interesante, que, desde luego, merece conocerse y a través de la cual podemos comprender mejor de dónde sale el Richard Wagner que todos conocemos. En el IV Centenario de la muerte de Shakespeare difícilmente podríamos encontrar algo que tenga más sentido.

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*Título disponible solo en países no UE, a excepción de España
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