La Ópera de París, tanto el Palais Garnier como la Opéra Bastille, representan la dualidad perfecta entre el esplendor clásico y la vanguardia arquitectónica. Esta casa de ópera respira más de 350 años de historia, abriendo sus puertas diariamente a espectadores y visitantes que buscan dejarse cautivar por sus imponentes espacios antes de que se levante el telón.
El epicentro de la excelencia coreográfica y lírica
Con más de 400 espectáculos al año, la institución personifica la máxima calidad y diversidad en su programación de ballet, ópera y conciertos sinfónicos. Su prestigiosa compañía de danza y sus equipos artísticos defienden con maestría tanto el patrimonio clásico como las creaciones contemporáneas más audaces, incluyendo además propuestas diseñadas para inspirar a las audiencias más jóvenes.
Una misión viva de preservación y apertura cultural
El verdadero espíritu de la institución radica en su vocación de hacer accesible el arte coreográfico y lírico a cerca de 900.000 espectadores anuales, impulsando simultáneamente la formación profesional de los grandes talentos del mañana. Mediante proyectos de mediación innovadores, se derriban barreras para comunicar la ópera y el ballet a nuevas audiencias.