Ópera

Ópera
Teatro Real
Giuseppe Verdi
Renato Palumbo, David Alden

David Alden plantea su puesta en escena de Otello desde la coherencia de la adaptación del texto de Shakespeare que propone Giuseppe Verdi. En el primer acto del dramaturgo inglés, que Verdi suprime, conocemos la grandeza del amor de Desdemona, dama veneciana joven, aristocrática y bella, por ese soldado tan rudo, tan viril, tan moro y tan colérico que es Otello. A este amor se opone su padre, el noble Brabantio, que ya en el primer acto cuestiona cómo su hija ha podido elegir “refugiarse en un pecho tan negro como el vuestro, que da miedo”.

 

De hecho, el amor de Desdemona por Otello se considera arte de magia. En cambio, el amor de Otello por Desdemona se considera como lo más lógico del mundo: Desdemona es tan refinada, tan blanca, tan aristocrática y tan buena cristiana que cualquiera comprende que Otello no pueda menos que amarla. Se aman, pero la diferencia direccional del amor de ambos es innegable. Y es sobre estas diferencias cómo un personaje resentido y diabólico, el alférez Iago, acabará logrando tejer su venganza contra el general Otello por no haberlo ascendido a capitán, como esperaba.

 

La venganza necesita de un resorte mínimo, porque en esencia consiste en hacer creer a Otello lo que ya cree todo el mundo: que no es posible que una dama así se pueda haber enamorado de alguien como él. Resulta por tanto muy fácil hacerle sospechar que la dulce Desdemona se ha enamorado de un hombre de su misma condición, Cassio, que el mismo Iago define como la antítesis de Otello. Y por esto, pese a que Otello tiene un alma noble, pese a que Desdemona está realmente enamorada de él, pese a que Cassio es leal e intachable, la insinuación de Iago da sus frutos y Otello realmente cree que Desdemona le engaña.

 

En el texto teatral, Shakespeare explica la acción dramática a través del tema del racismo, que es la fuerza motriz de la tragedia. Pero tanto el libretista, Arrigo Boito, como Verdi comprenden que la intensidad del drama se puede incrementar todavía más si se logra que el racismo juegue un papel menos visible y el acento se sitúe en la fragilidad de un personaje perfectamente asimilable físicamente a cualquiera de los otros; un personaje vulnerable y dominado por una turbulencia interior. Así, Verdi convierte el racismo en algo muy colateral, apenas mencionado en momentos aislados. Y eso mismo propone David Alden: Otello es un outsider, es “el otro” porque así lo siente en su fuero interno. No tiene por qué ser negro ni físicamente diferente a los demás personajes.

 

Su conflicto es interior y tiene un nombre: inseguridad, que es lo que a tantos hombres ha llevado a cometer las mayores atrocidades. Vemos la trágica desintegración del héroe con horror fascinado, encerrado en el ciclo destructivo del destino. La escenografía alude a un patio chipriota, pero, sobre todo, a un mundo militarizado, brutal, de soldados deshumanizados, en una guerra que les impide responder al amor o la ternura. Y en este contexto, Otello nos coloca ante uno de los miedos más inconfesables del ser humano: no sentirse merecedor de lo que más se ama.

 

Renato Palumbo, que en el Real ha dirigido Les Huguenots, Tosca y La traviata, vuelve con otro título verdiano, de nuevo con la soprano albanesa Ermonela Jaho, que triunfó con su interpretación de La traviata, en 2014. Acompañada por el tenor Gregory Kunde, uno de los más alabados intérpretes del exigente papel de Otello en la actualidad, que también inauguró una de las pasadas temporadas del Real con su aplaudido Roberto Devereux. Junto a ellos, encarnando al sádico y sibilino Iago, el barítono George Petean, participante en la ópera I puritani.

RECOMENDADO

Ópera
English National Opera
Benjamin Britten
Edward Gardner, Deborah Warner

La bella y evocadora producción de Deborah Warner de la última obra maestra operística de Britten ha sido aclamada como un "exquisitamente conseguido matrimonio entre la música, el teatro y el diseño" (The Independent). En la luminosa y convincente interpretación de Britten de la clásica novela de Thomas Mann, la obsesión del escritor Gustav von Aschenbach con el chico polaco Tadzio y su consecuente caída se reflejan en una "notable y desgarradoramente creíble interpretación" (The Guardian), de John Graham-Hall, que ya había recibido grandes críticas por cantar el papel de Aschenbach en La Scala. Los geniales coro y orquesta de la English National Opera son dirigidos por Edward Gardner, un defensor de la música de Britten durante mucho tiempo.

 

Con la colaboración de Naxos

Ópera
Teatro Real
Benjamin Britten
Ivor Bolton, David McVicar

Ivor Bolton, director musical del Teatro Real, afronta el reto de dirigir una de las óperas menos conocidas de Benjamin Britten, Gloriana, obra encargada para la coronación de Isabel II, cuyo estreno en Madrid tuvo lugar el 12 de abril de 2018. Tras el rotundo éxito que en la pasada temporada consiguiera con Billy Budd, del mismo compositor, el maestro británico trabajó junto al director de escena David McVicar para ofrecernos un retrato histórico, y poco amable, de la reina Isabel I de Inglaterra.

 

En esta ocasión, Anna Caterina Antonacci representa el papel protagonista, mostrando una Isabel atrapada por sí misma entre sus obligaciones como reina y la turbulenta relación que mantiene con el ambicioso conde de Essex, Robert Devereux.
 

Ópera
Teatro Real
Benjamin Britten
Ivor Bolton, Deborah Warner

El estreno de Billy Budd de Benjamin Britten en Madrid marcó, sin duda alguna, uno de los grandes acontecimientos del Bicentenario del Teatro Real. Su magnífico libreto basado en la obra homónima de Herman Melville, narra la historia del marinero Billy Budd: un joven bello, leal, generoso, fuerte, ingenuo y bondadoso que logra desquiciar con su belleza y personalidad al maestro de armas del navío, quien es incapaz de canalizar la situación, y crucifica al ingenuo sin miramientos.

 

Esta nueva producción del Teatro Real se presentaba por primera vez en Madrid, en coproducción con la Opéra national de Paris, de la mano de Deborah Warner, uno de los grandes nombres de la dirección escénica actual.

 

“¿Qué es lo que he hecho?”, se interroga el capitán Edward Fairfax Vere, antaño al mando del navío Indomable. Del cuestionamiento de un hombre ahora anciano nace evocada, en forma de flashback, la historia de Billy Budd, joven marino cuya hermosura despierta una atracción insoportable en Claggart, el maestro de armas que lo alista para luego destruirlo por no poderlo amar. A bordo de un barco asfixiante, Benjamin Britten se adentra en el tema de la inocencia frente a un mundo hostil en el que se crucifica al ingenuo sin miramientos. Ni siquiera Vere actúa para evitar la tragedia, a pesar de ser plenamente consciente de la injusticia que se vive bajo su mando. Contención y derroche de emociones se entrelazan y se niegan mutuamente en una historia ambigua y con final abierto. Herman Melville moriría dejando incompleta una de sus obras más introspectivas, pero su talento para teñir acontecimientos aparentemente mundanos de una dimensión perturbadora encontraría un aliado perfecto en la capacidad de Britten para poner música a lo más profundo de la psique humana.

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Ópera
Teatro Real
Giuseppe Verdi
Renato Palumbo, David Alden

David Alden plantea su puesta en escena de Otello desde la coherencia de la adaptación del texto de Shakespeare que propone Giuseppe Verdi. En el primer acto del dramaturgo inglés, que Verdi suprime, conocemos la grandeza del amor de Desdemona, dama veneciana joven, aristocrática y bella, por ese soldado tan rudo, tan viril, tan moro y tan colérico que es Otello. A este amor se opone su padre, el noble Brabantio, que ya en el primer acto cuestiona cómo su hija ha podido elegir “refugiarse en un pecho tan negro como el vuestro, que da miedo”.

 

De hecho, el amor de Desdemona por Otello se considera arte de magia. En cambio, el amor de Otello por Desdemona se considera como lo más lógico del mundo: Desdemona es tan refinada, tan blanca, tan aristocrática y tan buena cristiana que cualquiera comprende que Otello no pueda menos que amarla. Se aman, pero la diferencia direccional del amor de ambos es innegable. Y es sobre estas diferencias cómo un personaje resentido y diabólico, el alférez Iago, acabará logrando tejer su venganza contra el general Otello por no haberlo ascendido a capitán, como esperaba.

 

La venganza necesita de un resorte mínimo, porque en esencia consiste en hacer creer a Otello lo que ya cree todo el mundo: que no es posible que una dama así se pueda haber enamorado de alguien como él. Resulta por tanto muy fácil hacerle sospechar que la dulce Desdemona se ha enamorado de un hombre de su misma condición, Cassio, que el mismo Iago define como la antítesis de Otello. Y por esto, pese a que Otello tiene un alma noble, pese a que Desdemona está realmente enamorada de él, pese a que Cassio es leal e intachable, la insinuación de Iago da sus frutos y Otello realmente cree que Desdemona le engaña.

 

En el texto teatral, Shakespeare explica la acción dramática a través del tema del racismo, que es la fuerza motriz de la tragedia. Pero tanto el libretista, Arrigo Boito, como Verdi comprenden que la intensidad del drama se puede incrementar todavía más si se logra que el racismo juegue un papel menos visible y el acento se sitúe en la fragilidad de un personaje perfectamente asimilable físicamente a cualquiera de los otros; un personaje vulnerable y dominado por una turbulencia interior. Así, Verdi convierte el racismo en algo muy colateral, apenas mencionado en momentos aislados. Y eso mismo propone David Alden: Otello es un outsider, es “el otro” porque así lo siente en su fuero interno. No tiene por qué ser negro ni físicamente diferente a los demás personajes.

 

Su conflicto es interior y tiene un nombre: inseguridad, que es lo que a tantos hombres ha llevado a cometer las mayores atrocidades. Vemos la trágica desintegración del héroe con horror fascinado, encerrado en el ciclo destructivo del destino. La escenografía alude a un patio chipriota, pero, sobre todo, a un mundo militarizado, brutal, de soldados deshumanizados, en una guerra que les impide responder al amor o la ternura. Y en este contexto, Otello nos coloca ante uno de los miedos más inconfesables del ser humano: no sentirse merecedor de lo que más se ama.

 

Renato Palumbo, que en el Real ha dirigido Les Huguenots, Tosca y La traviata, vuelve con otro título verdiano, de nuevo con la soprano albanesa Ermonela Jaho, que triunfó con su interpretación de La traviata, en 2014. Acompañada por el tenor Gregory Kunde, uno de los más alabados intérpretes del exigente papel de Otello en la actualidad, que también inauguró una de las pasadas temporadas del Real con su aplaudido Roberto Devereux. Junto a ellos, encarnando al sádico y sibilino Iago, el barítono George Petean, participante en la ópera I puritani.

Ópera
English National Opera
Benjamin Britten
Edward Gardner, Deborah Warner

La bella y evocadora producción de Deborah Warner de la última obra maestra operística de Britten ha sido aclamada como un "exquisitamente conseguido matrimonio entre la música, el teatro y el diseño" (The Independent). En la luminosa y convincente interpretación de Britten de la clásica novela de Thomas Mann, la obsesión del escritor Gustav von Aschenbach con el chico polaco Tadzio y su consecuente caída se reflejan en una "notable y desgarradoramente creíble interpretación" (The Guardian), de John Graham-Hall, que ya había recibido grandes críticas por cantar el papel de Aschenbach en La Scala. Los geniales coro y orquesta de la English National Opera son dirigidos por Edward Gardner, un defensor de la música de Britten durante mucho tiempo.

 

Con la colaboración de Naxos

Ópera
Giacomo Puccini
Valerio Galli, Denis Krief

Cuando Il trittico se estrenó en el Metropolitan Opera de Nueva York en diciembre de 1918, Gianni Schicchi se convirtió en un éxito inmediato. El libreto se basa en un incidente mencionado en la Divina Comedia de Dante. La acción de Gianni Schicchi de Puccini tiene lugar en el dormitorio de Buoso Donati en la Florencia del siglo XIII, inmediatamente después de su muerte, mientras sus codiciosos parientes fingen dolor y buscan su voluntad. El estado de ánimo cambia a ira cuando los familiares descubren que han sido desheredados, por lo que buscan al ingenioso Schicchi para hacer un testamento falso. Schicchi, sin embargo, vuelve su plan contra ellos, legándose la mayor parte de la fortuna del difunto mientras los familiares, todos los involucrados en el crimen de falsificación, se ven obligados a sentarse en silencio.

Ópera
Deutsche Oper Berlin
Chaya Czernowin
Johannes Kalitzke, Claus Guth

Heart Chamber es un "examen del amor" en el siglo XXI, que aborda el sentido romántico del amor con dudas y destrucción mientras se espera una utopía del amor. En el centro de Heart Chamber hay una relación amorosa entre dos personas y las fuerzas que resultan de ella: alternan entre atracción y repulsión, entre el anhelo de fundirse el uno en el otro y el deseo de independencia. Chaya Czernowin escribe una ópera sobre los momentos más pequeños y más grandes en el encuentro de dos corazones. En Heart Chamber, sus agitaciones se envían a través de la habitación como sonidos frágiles, los propios personajes. O se acumulan en voluminosas nubes de orquesta y electrónica, y luego se desatan en una violenta ráfaga de sonido.

Con la colaboración de Naxos

 

 

Ópera
Theater an der Wien
Carl Maria von Weber
Constantin Trinks, Christof Loy

La "gran ópera heroico-romántica" de Weber, Euryanthe, se estrenó en Viena en 1823. Euryanthe es víctima de un complot para demostrar su infidelidad, pero su amor la imbuye de una fuerza colosal, que Weber caracteriza con una aguda perspicacia psicológica.

 

A través de la composición y prescindiendo del diálogo hablado, su trama caballeresca brinda oportunidades para una serie de arias, ariosos, duetos, cavatinas y coros que contienen algunas de sus mejores músicas operísticas. Esta producción muestra la versión original de la ópera, con algunos cortes muy menores.

 

Con la colaboración de Naxos

 

 

Ópera
Teatro Real
Richard Wagner
Semyon Bychkov, Claus Guth

Con la vista puesta en La montaña mágica de Thomas Mann y el conocimiento histórico de la vieja Europa como base de la producción, el director de escena Claus Guth desmadeja una de las partituras mas emocionantes y aplaudidas del gran Richard Wagner.

 

El estreno de Parsifal en los grandes teatros de ópera a partir de 1914, tras caducar los derechos exclusivos que Richard Wagner había dejado al Festival de Bayreuth desde su estreno en 1882, produjo un impacto enorme. No sólo por el descubrimiento de una de las partituras más monumentales y emocionantes de la historia de la música, sino también por una temática turbadora en plenas Gran Guerra y postguerra. Ese Parsifal que llegaba tras años de espera impaciente para salvar el templo del Grial sintetizaba el clima emocional de la Europa del momento, de grandes sacrificios y penurias, desorientación colectiva y búsqueda desesperada de un líder.

 

Parsifal, el inocente educado en la compasión, encarna el espejismo de la redención. Este es el punto de partida de la puesta en escena de Claus Guth, uno de los grandes nombres de la dirección de escena contemporánea, que debutó en el Real con uno de sus más aclamados espectáculos. El decadente hospital para lisiados de guerra en el que transcurre la acción, inspirado en el sanatorio de La montaña mágica de Thomas Mann, encarna los traumas y el desánimo que siguió a la Primera Guerra Mundial, cuyas esperanzas puestas en un nuevo líder desembocarán en un nuevo desastre.

 

Producción grabada en tecnología 4K UHD. Para verla en dicha calidad, haz uso de nuestra aplicación en tu Samsung SmartTV 4K UHD.

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Ópera
Inolvidables
Camille Saint-Saëns
Luis Antonio García Navarro, Beni Montresor

Sansón y Dalila es un representativo ejemplo de ese exotismo que en el s. XIX actuó como una de las principales corrientes de la imaginación francesa. La única de sus trece óperas que se ha mantenido en el repertorio, en ella Saint-Saëns se adhiere a una auténtica tradición escénica en la que se cuentan títulos como L'Africaine de Meyerbeer, Les pêcheurs de perles de Bizet, o Lakmé de Delibes. La conocida trama bíblica es manejada para crear una obra que se sitúa entre el oratorio y la "grand-opéra". Del primero se recoge el sentido estructural, la importancia del coro y cierto estatismo, patente en el Acto I. Del segundo, el tono casi grandilocuente, la espectacularidad de la puesta en escena o la importancia del ballet, así como una envolvente voluptuosidad.

 

Junto a las frecuentes intervenciones corales, cabe destacar los números de Sansón, un tenor de tonalidades heroicas, y especialmente los de Dalila, uno de los papeles más importantes asignados a la voz de mezzosoprano en la historia del género, como el bellísimo "Mon coeur s'ouvre à ta voix", del Acto II. En el orientalismo que domina la brillante ambientación, Saint-Saëns utiliza procedimientos derivados de la música árabe, frecuentemente al Norte de África, y que también se reflejan en el último de sus conciertos para piano, subtitulado "Egipcio" en la Suite Algérienne o en Africa, para piano y orquesta.

Ópera
Dutch National Opera
Ruggero Leoncavallo / Pietro Mascagni
Lorenzo Viotti, Robert Carsen

Pagliacci y Cavalleria rusticana son probablemente el doble cartel más famoso de la historia de la ópera. Lleno de amor, infidelidad, traición, celos y asesinato, estos dos pináculos del repertorio de ópera italiana lo tienen todo. Ambos son ejemplos clásicos del “verismo”, que cuentan las llamadas historias realistas sobre la vida de la gente corriente. Aquí, los temperamentos sureños impulsivos provocan rivalidades y amenazan las relaciones. Mientras que Pagliacci se alimenta de la tensión entre la vida cotidiana y el mundo estético del escenario, Cavalleria rusticana yuxtapone una pasión desenfrenada con una fe profunda.

 

Robert Carsen cambia la tradición al abrir con Pagliacci y juega un juego magistral de teatro en teatro, cuestionando la naturaleza de la realidad. ¿Las emociones que vemos en el escenario son actuadas o son reales? ¿Y en qué medida nos proyectamos en los personajes? Cuando se quitan las máscaras, la verdad se convierte en teatro y el teatro en verdad.

 

Con la colaboración de Naxos

Ópera
La Monnaie
Nikolai Rimsky-Korsakov
Alain Altinoglu, Dmitri Tcherniakov

Los títulos de algunas óperas son en sí mismos suficientes para capturar la imaginación. Para el centenario del nacimiento de Pushkin en 1899, Nikolai Rimsky-Korsakov se inspiró en uno de sus famosos cuentos de hadas y compuso una ópera deliciosamente imaginativa, con El vuelo del abejorro como éxito instantáneo. El don del compositor para la melodía y la orquestación se combina perfectamente con el humor a menudo absurdo y la imaginación desbordante del poeta. Alain Altinoglu puede deleitarse aquí en el papel de mago orquestal, mientras que el director ruso Dmitri Tcherniakov regresa con una puesta en escena psicológica de muchas capas.

 

El zar Saltán se casa con la menor de tres hermanas, habiendo escuchado que es su mayor deseo presentarle un heroico hijo y heredero. Sus hermanas celosas y la anciana tía Barbarikha no pueden soportar esto, y con engaños se encargan de que la Tsaritsa y su hijo recién nacido Gvidon sean arrojados al mar. En su barril son arrastrados a tierra en una isla encantada donde el hijo del zar en rápido crecimiento salva a un cisne de las garras de un mago. En agradecimiento, el cisne ayuda a Gvidon a visitar su país natal una vez más bajo la apariencia de un abejorro. Tres deseos, tres milagros y tres picaduras de abeja más tarde, padre e hijo finalmente pueden conocerse.

 

Con la colaboración de Naxos

Ópera
Glyndebourne Festival
Jules Massenet
John Wilson, Fiona Shaw, Fiona Dunn

Con su combinación de encantadora historia de amor y amplia comedia burlesca, La Cenicienta es uno de los grandes cuentos de hadas operísticos: una Cenicienta que recuerda la historia original de Charles Perrault en toda su riqueza y ambigüedad. El sensual cuento de hadas de la belle époque de Massenet está adornado con lujosas texturas orquestales y brillante escritura vocal, que se inspira en todo, desde bailes barrocos hasta cromatismo inspirado en Wagner para darle vida a su historia, evocando un mundo de infinita variedad musical y emocional.

 

La producción original del Tour de Fiona Shaw hace su debut en el Festival, redirigida por Fiona Dunn y dirigida por John Wilson, con un elenco liderado por los favoritos de Glyndebourne, Danielle de Niese como Cendrillon y Kate Lindsey como su Príncipe.

 

Con la colaboración de Naxos

Ópera
Lied Festival Victoria de los Ángeles
Francis Poulenc
Mercedes Gancedo, Julius Drake

La voix humaine (1958) es una tragedia lírica en un acto para soprano y orquesta con música de Francis Poulenc basada en la obra teatral homónima de Jean Cocteau. La obra de teatro (1929) se estrenó el 17 de febrero de 1930 en la Comédie-Française de París, mientras la ópera se estrenó el 6 de febrero de 1959 en la Opéra Comique de París a cargo de Denise Duval y bajo la dirección de Georges Prêtre. El compositor finalizó la partitura para voz y piano el 2 de junio de 1958, versión que se interpretó en el LIFE Victoria el 2019.

 

Una mujer, sola, en un apartamento en París, a altas horas de la madrugada se aferra desesperadamente a un teléfono que es la única conexión que le queda con su compañero y amante, que la ha abandonado a pesar de que ella no lo acepta. Ridícula -como ella misma dice- y anulada por esta adicción a la otra persona, ella no tiene ni nombre. Simplemente es elle (ella), sin que ni nosotros como público, sepamos que haya verdaderamente un lui (él) al otro lado del teléfono. A lo largo de esta agitada conversación telefónica, el espectador va descubriendo cosas de la vida de esta solitaria mujer, llegando a un desesperado clímax final.

 

Los dos artistas residentes del LIFE Victoria 2019, Mercedes Gancedo y Julius Drake colaboran por primera vez presentando la versión pianística de esta potente ópera de Poulenc.

 

Pardonne-moi. Je sais que cette scène est intolérable et que tu as bien de la patience, mais comprends-moi, je souffre, je souffre. Ce fil, c’est le dernier qui me rattache encore à nous... Avant-hier soir? J’ai dormi. Je m’étais couchée avec le téléphone... Non, non.Dans mon lit... Oui. Je sais. Je suis très ridicule, mais j’avais le téléphone dans mon lit et malgré tout, on est relié par le téléphone.


(Perdoname. Sé que esta escena es intolerable y que tienes mucha paciencia, pero, entíndeme, sufro, sufro. Este hilo es lo único que nos sigue unindo...
Antes de ayer por la noche? Dormí. Me dormí al lado del teléfono... No, no. En mi cama... Sí. Lo sé. Soy muy ridícula, pero tenía el teléfono dentro de mi cama y, a pesar de todo, estamos unidos por este teléfono.)

Ópera
Staatsoper Sttugart
Hans Werner Henze
Cornelius Meister, Stephan Kimmig

La ópera está ambientada en Fehrbellin en Brandeburgo durante las Guerras Pruso-Suecas, inmediatamente después de la derrota sueca en la batalla de Fehrbellin en 1675. El Príncipe Friedrich y la Princesa Natalie están enamorados, y el Elector se la prometió a él. El mariscal de campo Dörfling describe el plan de batalla, pero el príncipe sueña despierto con la princesa. Durante la batalla, al no haber escuchado las órdenes que le dieron, ataca Consoprematuramente, poniendo en peligro el resultado al enviar a su caballería tras la retirada de los suecos. Sin embargo, el ataque tiene éxito. El Elector ordena arrestar al oficial desobediente.

 

El príncipe está preso y se espera que el elector ratifique la sentencia de muerte. El príncipe apela a través de la princesa Natalie, pero le dicen que el príncipe debe estar de acuerdo con la legitimidad de la sentencia. Natalie usa sus dragones para liberar al príncipe. Mientras tanto, el Elector, sabiendo que le ha enseñado la lección al Príncipe, decide perdonarlo. Con los ojos vendados, el Príncipe es conducido hacia su ejecución, pero cuando se quita la venda de los ojos, el Elector le da la mano de la Princesa.

 

Con la colaboración de Naxos